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Las viñas resistentes reescriben el calor del sur.
Título del artículo
La qualità sensoriale dei vitigni PIWI: prospettive per una viticoltura sostenibile
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Fecha de publicación
Editor
Teatro Naturale
Resumen
Las vides europeas están bajo una presión creciente de enfermedades para las que nunca estuvieron realmente preparadas. Plasmopara viticola y Erysiphe necator — los hongos responsables del mildiu y el oídio — exigen intervenciones químicas repetidas que merman los márgenes y no son precisamente beneficiosas para el suelo. Un artículo de 2026 en el Italian Journal of Food Science, firmado por Rossetti y sus colegas, plantea una pregunta bastante práctica: ¿pueden las variedades PIWI, que llevan algo de genética no-vinifera en su trasfondo, producir vinos que la gente realmente quiera beber, especialmente en un lugar tan exigente como Salento en Puglia? La respuesta corta, según resulta, es probablemente sí. El Merlot Kanthus y el Merlot Khorus, ambos cultivados en Cantine Due Palme en Cellino San Marco, obtuvieron un color más profundo que el Merlot estándar y se mantuvieron a la par — o lo hicieron mejor — en pruebas de preferencia a ciegas con 61 consumidores habituales. El Merlot Khorus fue el más interesante de los dos: su menor pH es una ventaja real en un clima donde las uvas tienden a perder acidez rápidamente.El diseño experimental es uno de los puntos más sólidos del estudio. Mismo portainjerto (Kober 5BB), mismo sistema de conducción (Guyot), mismo proceso de microvinificación para los tres vinos. Este tipo de coherencia significa que las diferencias observadas probablemente se deben a las variedades y a cómo se comportan en ese lugar concreto, y no a algo que el enólogo hiciera de manera diferente. La advertencia evidente es que sigue siendo una sola cooperativa, una sola cosecha, un solo rincón del sur de Italia. Prometedor, sí, pero todavía no un patrón establecido.